8 del procedimiento anterior. Allí se rinde culto a los dioses Nabu (babilonio), Baal (fenicio) y tam­­­bién todos los del Olimpo. Mientras tanto, el papado ha permitido su culto siempre y cuando se reconoz­ca inequívocamente que no se trata de una reliquia auténtica. Por su parte, Abgar envía también un pintor, desea una imagen, pero ante la «gloria inefable de Su rostro», el pintor se rinde. En 1418, ante los indicios de una guerra entre Borgoña y Francia, los canónigos de Lirey se la confían a Margarita de Charny, la última de la familia de Godofredo. De Clari la vio, es una reliquia, lo dice él, uno de los padres de la lengua de oíl (a partir de la cual se desarrolló la lengua francesa), y por lo tanto es creíble, y por lo tanto existe. Con mi lengua quisiera alcanzar su sexo, hundirme en él, embriagarme de sus humores. No es tristeza lo que sienten -dijo él, lentamente, mientras recorría con sus manos cálidas su pelo, su rostro, su cuello -Es hambre.

A continuación la tienes que poner mirando hacia abajo de modo que quede horizontal y has de volverla a doblar por la mitad. Continua doblando la sabana ya doblada, sabanas bajeras ajustables puedes hacerlo a la mitad o en tercios hasta que quede lo más pequeña posible. Sin embargo, el lienzo ya ha entrado en la devoción popular, que incluso le atribuye la conversión de Pilatos, deshecho en lágrimas ante la Sábana Santa. El papa Wojtyła se expresó de manera muy laica: «La Sábana Santa es un reto a la inteligencia. Si ves alguna sábana de satén con un gran descuento, eso significa que están hechas con acetato. Falta documentación, y la poca que hay, ya sea en los Evangelios o en los usos funerarios de la época, no dice nada en absoluto acerca de historias de imágenes impresas. Surgen puestos artesanales de re­­cuerdos, imágenes y medallones de la suerte, tal como cuenta Alain Hourseau, biógrafo de Godofredo.

El noble caballero jamás desveló cómo se había hecho con la Sábana Santa, añadiendo más leyenda a lo que siempre se había percibido como un secreto. Godofredo de Charny es el prototipo del caballero medieval. Posteriormente, en 1204, la ve Roberto de Clari, un caballero y literato francés llegado de Picardía con la Cuarta Cruzada. Llevaba varios años quedándose a un peldaño de colgarse al cuello los laureles del motociclismo. Originalmente estaban unidas en una o varias placas con cierta linealidad, pero fueron fracturándose y erosionándose durante cientos de millones de años. Los cristianos huyen a Edesa (la actual Şanlıurfa), en donde se tiene noticia de ellos cuatro años después. Las medidas no concuerdan: esta mide más de cuatro metros de largo, mientras que el Mandilión era poco más que una toalla. Vale, quizás sea demasiado el valorar hacer un desembolso como este cuando lo que buscabas era una simple estantería de cama, pero está bien saber que existen propuestas tan buenas como esta. A finales de mayo de 2014, Satao, considerado uno de los grandes reyes del parque nacional de Tsavo, en Kenia, era asesinado por cazadores furtivos. Una ocasión solemne. No obstante, conviene recordar que en su célebre homilía del 24 de mayo de 1998, Juan Pablo II invitó a los creyentes a profesar una fe prudente, una devoción profunda pero consciente.

En ningún sitio se menciona que haya una figura humana impresa en la sábana: de existir, Pedro habría hablado de ella, Juan la habría mencionado, sostiene Mauro Pesce, historiador del cristianismo primitivo. La gracia divina, por medio de la Síndone, la tocó y convirtió al cristianismo. Siempre ha hablado muy poco de la Síndone, pero le asigna una casa y unos canónigos para su custodia. En Edesa aparece una tela con la cara de Jesús, el célebre Mandilión («paño», en árabe). Se lo envió a Abgar V, rey de Edesa. El Mandilión tomado como botín de guerra -el paño guardado en un relicario que De Clari vio en Constantinopla- se vendió en 1247 al rey de Francia Luis IX. Las hermanas, «vivieron los días pasados con la Síndone como una profunda experiencia espiritual» y, una vez terminada la labor, «nos quedamos huérfanas de Aquel que con tanta bondad nos había visitado a través de su imagen».

Con la mayoría de los hilos suaves en la superficie, estas sábanas son extremadamente suaves, aunque pueden engancharse fácilmente y no son tan durables como las sábanas estándar hechas con un tejido de uno arriba y uno abajo. La opulenta y culta Constantinopla sufre un saqueo de tres días a manos de los cruzados, quienes se lanzan sobre las reliquias. Pero con el saqueo de Constantinopla la na­­rración enfila otros rumbos con otras pruebas. Nunca entendí por qué el calor me despierta algunos sentidos al tiempo que me adormece otros. Empezando por el momento en que la Sábana Santa, la que se expone en Turín, aparece de repente en 1353 en Lirey, un pueblo perdido de la Champaña francesa. A partir de este momento la historia de la Síndone deviene un relato de Borges: un jardín de senderos que se bifurcan en un espacio infinito donde ninguna alternativa elimina a las demás.