sabanas 180×190

Su rostro parecía estar sereno pero yo sabia que estaba disfrutando, que se entregaba a si misma en cada movimiento. Estaba tan sensual con cada movimiento como con cada mirada. Después anido el cariño, nos descubrimos, y paradójicamente perdimos esta facilidad innata para decodificar en la mirada y en el gesto del otro, su deseo. […]